Laparoscopia

¿Para qué sirve la cirugía por laparoscopia?

La cirugía por laparoscopia es la técnica más útil para el tratamiento de las siguientes patologías:

1. Quistes de ovario: Mediante la laparoscopia se extrae el quiste conservando el ovario, manteniendo así la fertilidad de la mujer.

2. Incontinencia urinaria y prolapso genital: La cirugía por laparoscopia consiste en la colocación de una malla sintética que fija los órganos pélvicos hacia el sacro. Está indicado en casos específicos y cuando el prolapso es severo.

3. Miomas: Esta intervención consiste básicamente en la extracción del mioma pudiendo conservar el útero para futuros embarazos.

4. Cistocele/Rectocele: La cirugía se realiza básicamente por vía vaginal y corrige el descenso de la vejiga para volver a posicionarla en su lugar. Si a su vez existe incontinencia de orina, se puede proceder a la colocación de mallas en la misma intervención.

5. Endometriosis: A través de esta cirugía se consigue un mayor grado de precisión e identificación de los focos de endometriosis, con su posterior eliminación.

6. Esterilidad: Entre las acciones más comunes que se realizan en esta cirugía están la resección de pólipos, de miomas submucosos, adherencias, etc. con el objetivo de solucionar los problemas de concepción.

 

Puede ver imágenes reales de cirugías por laparoscopia en nuestro apartado videos de cirugías haciendo clic aquí.

 

¿En qué consiste?

Los avances tecnológicos han facilitado y mejorado en gran manera las intervenciones quirúrgicas de tipo ginecológico. Una de las técnicas más eficaces y utilizadas es la laparoscopia, que permite al médico visualizar el interior del abdomen y la pelvis de la paciente.

El cirujano realiza una pequeña incisión en el ombligo, por donde se introducirá un tubo con una cámara diminuta, el laparoscopio, y que le permitirá visualizar los órganos de la paciente sin tener que realizar una cirugía mayor.

Por medio de esta cámara y con otros instrumentos, el médico realizará la cirugía que necesita la paciente, ya sea, por ejemplo, una reconstrucción del suelo pélvico o una histerectomía (extirpación del útero), todo con una cirugía mínimamente invasiva.

 

Facilitar la recuperación

Dependiendo de la operación, la paciente recibirá anestesia local o general. En todo caso, las ventajas de la cirugía por laparoscopia frente a la cirugía ginecológica convencional son notables.

  • El tiempo de hospitalización es menor. A las 24 h. o 48 h. después de la intervención, la paciente podrá volver a casa, y al cabo de una semana, podrá llevar vida normal. También disminuirán las incomodidades y el dolor propios de una intervención quirúrgica.
  • Al ser una cirugía más precisa, aumentan las posibilidades de mantener la fertilidad de las pacientes.
  • Hay menos complicaciones infecciosas, pues el abdomen permanece cerrado y con una herida diminuta. La posibilidad de contaminación por gasas, guantes y suturas también disminuye. 
  • Sin cicatriz. Las ventajas estéticas son obvias, pues la cicatriz de una laparoscopia es prácticamente inexistente, frente a las cicatrices mayores de la cirugía convencional.

Nuestra clínica

Evidentemente, una intervención quirúrgica por laparoscopia requiere personal altamente cualificado y con experiencia, y debe realizarse en un centro con todas las garantías. El Dr. Javier del Pozo, socio de Clínica Ginecológica, es uno de los profesionales de referencia en la realización de laparoscopias, tanto a nivel nacional como internacional. En 1991 practicó la 1ª primera histerectomía total por laparoscopia, tal como recoge el libro “Historia de la obstetricia y ginecología catalana” (Fundació Uriach, 1998).

Desde su fundación, hace más de 20 años, el equipo de Clínica Ginecológica vuelca diariamente sus esfuerzos en ofrecer a pacientes y familiares una excelente calidad asistencial y humana.

Puedes contactar con nosotros y te informaremos sin compromiso.